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jueves, 13 de agosto de 2009

SÓLO LOS HIPÓCRITAS DICEN NO JUZGAR A SUS SEMEJANTES


“No juzguéis, para que no seáis juzgados.” (Mateo 7:1)

En el Sermón del Monte, Jesus dijo, “No juzguéis, para que no seáis juzgados.” Por otra parte El también dijo, “No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.” (Juan 7:24) Por supuesto, esta aparente contradicción nos lleva justo al punto de cuando juzgar y cuando no; que juzgar y que no.

Permítame comenzar con algunas de las definiciones más antiguas de la palabra juzgar. Yendo al hebreo, juzgar significa en primer lugar, “dirigir o guiar” y después “juzgar”. Esto quiere decir que un hombre no puede dirigir o guiar a menos que también juzgue. Así sucedió con Moisés quien dirigía o guiaba a través de juzgar, así también lo hicieron los jueces del Antiguo Testamento.

La palabra griega krino, juzgar, se relaciona con la raíz de la palabra en latín cerno, que significa separar, partir, cernir. Juzgar, entonces siempre involucra separar lo bueno de lo malo cuidadosamente, lo correcto de lo incorrecto.

Entonces nos resulta inevitable el hecho que debemos de tener jueces, y que hay un lugar para juzgar. Esto siempre ha sido parte de la regla de Dios bajo los pactos tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.

Por consiguiente, Pablo amonesta a los cristianos a no usar el sistema legal secular para arreglar sus diferencias, más bien hacer de la iglesia una corte legal diciendo: “¿Osa alguno de vosotros, cuando tiene algo contra otro, ir a juicio delante de los injustos, y no delante de los santos? ¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequenas? ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida? Para avergonzaros lo digo. ¿Pues que, no hay entre vosotros sabio, ni aun uno, que pueda juzgar entre sus hermanos.” (1 Co, 6:1-3, 5)

Ahora consideremos, de manera más específica, como juzgar se aplica en la vida cristiana.

Todos Debemos Juzgar, para Distinguir el Bien del Mal

Menciono primero esto porque es el fundamento del juicio cristiano. Nosotros, por ejemplo, debemos juzgar que es trigo y que es cizana, que es luz y que es obscuridad, que ayudaria y que estorbaria, y con quien tener companerismo y a quien evitar. (2 Tesalonicenses 3:6)

Hacemos estos juicios a través de la Palabra de Dios, por el testimonio del Espiritu Santo, o por el don del discernimiento, el cual es un don especial para juzgar justo juicio. Este tipo de juicio universal está relacionado primordialmente en cómo debemos de reaccionar con la gente y las circunstancias.

Hay otro tipo de juicio que va mas allá de los intereses personales. Es el juzgar a otros para corrección. Tenemos que entender que no podemos corregir a nadie hasta que hayamos discernido lo que necesita ser corregido.

Tenemos el Derecho de Juzgar a Otros en unaRelación Maestro/Alumno – si somos el Maestro

La relación maestro/alumno más básica es aquella entre padre e hijo. El padre debera de juzgar la conducta del hijo, porque sin juzgar esa conducta, el padre no podra dirigir el hogar en forma exitosa. Verdaderamente, un padre deberá de aplicar la ley de Dios a sus hijos y, si es necesario, aun con la vara de la corrección. (Proverbios 22:15) Dios ha delegado su autoridad en los padres para imponer las leyes en el hogar.

Una vez más, recuerden, el guiar y el juzgar van juntos. Uno no puede guiar o dirigir sin juzgar, y uno no puede ser un juez justo a menos que este asignado para tal función.

Otra relación maestro/alumno es la del salón de clases, todo el camino desde la escuela primaria hasta el entrenamiento universitario. El maestro tiene la autoridad para juzgar. Y esto tambien es cierto en cualquier trabajo donde el patron no puede manejar el negocio en forma exitosa sin tener que tratar con las faltas y debilidades de sus empleados.

Finalmente existe la relacion pastor/miembros de la iglesia. Esta tambien es una relacion maestro/alumno. El pastor es el guia designado por Dios, y tiene la autoridad para “redarguir y corregir” para la perfeccion de los santos. (2 Timoteo 4:2, 3:16-17; Hebreos 13:7)

Tenemos el Derecho de Juzgar a Otros CuandoEstamos en Una Relación Maestro/Maestro

Cuando hay un cambio para un estudiante de un maestro a otro, por ejemplo, es muy apropiado para el antiguo maestro comunicar al nuevo las debilidades y fortalezas del estudiante. Esto se hace en el sistema educativo, y se hace en el sistema laboral por medio de “referencias de carácter,” las cuales incluyen el desempeño en trabajos anteriores y resúmenes de las habilidades y debilidades de la persona. Y debiera de hacerse cuando un miembro cambia de un pastor a otro. En este caso, es sabio que el nuevo pastor o iglesia pida referencias al pastor anterior, antes de ubicar a los nuevos miembros en posiciones de liderazgo. Cuando esto no se hace, puede suceder que los pastores ubiquen a los nuevos miembros en posiciones para las cuales no están calificados. Las consecuencias podrían ser serias.

Además de estar en una relación maestro/alumno o en una relación maestro/maestro, solamente existe una posición más en la cual como cristianos podemos juzgar a otros cristianos, y es desde el punto vista de la perfección cristiana.

Podremos Juzgar y Corregir aOtros Si Hemos Obtenido la Perfección Moral

Este es el mensaje de Jesús en el Sermón del Monte. (Mateo 7:1-5) De hecho este pasaje comienza con “No juzguéis…,” y termina diciendo que cuando hayamos limpiado nuestra casa, entonces podremos ayudar a nuestro hermano a limpiar la suya. Si juzgamos a otros cristianos, señalando sus pecados, debilidades y faltas, cuando todavía tenemos las nuestras, somos hipócritas. De cualquier forma, si juzgamos a nuestro prójimo cuando nos encontramos en un estado de perfección moral, creeríamos ser como “pequeños salvadores;” pero en palabras de Jesús se oiría así, “¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces veras bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.” (Mateo 7:5)

Observe, una vez más, la finalidad de un juicio justo y de este pasaje de juicio es la perfeccion moral. El juzgar a otros cristianos teniendo pecado y malas actitudes en nuestras propias vidas, nos ciega para poder hacer un juicio justo. Si juzgamos bajo esas circunstancias, no lo haremos mejor que un hombre ciego al operar cataratas del ojo de otra persona. Entre más sea quebrantado un creyente y entre más tiempo haya caminado con Dios, mas renuente estará para tratar con las faltas de otros, sabiendo que el también parecerá ante el tribunal de Cristo.

Ahora, veamos cómo juzgó Jesús

La Perfección Moral Saca la Paja del Ojo del Hermano con Amor, Compasión y Esperanza

Cuando la mujer adúltera fue sorprendida en el acto de adulterio, existía solamente una sentencia bíblica establecida en el Antiguo Testamento para su pecado: morir apedreada. Observe que el castigo fue dado a Moisés por Dios. Los fariseos trataban de que Jesús estuviera en desacuerdo con Dios, su Padre. Ellos pensaban que habían acorralado a Jesús. Pero Jesús no puede ser acorralado. El no vino a invalidar la ley sino a cumplirla.

Entonces, El dijo a los fariseos: ustedes la sorprendieron; ustedes apedréenla – si es que no existe ni una viga ni una paja en su propio ojo! Si así es, entonces háganlo. “El que de vosotros este sin pecado, sea el primero en arrojar la piedra contra ella.” (Juan 8:7)
Jesús permitió y consintió el apedreamiento de esta mujer si los corazones de los fariseos fueran puros. Pero no lo eran, y por eso dejaron a un lado el juzgar, condenar y encontrar las faltas de esta mujer, al menos por ese momento. Claro, se encontraron a ellos mismos como hipócritas.

Ahora, si no somos verdaderamente santos, sin pecado, ¿entonces no deberíamos dejar caer nuestras piedras y alejarnos, permitiendo a aquellos sin pecado o quienes están en una posición de liderazgo lidear con el problema? Jesús, como el único sin pecado, fue dejado a solas con la mujer. Y, ¿qué fue lo que hizo? El, el único que tenía el derecho a juzgar, condenar, encontrar las faltas, y a criticar, actuó con compasión, amor y perdón; y en ese contexto, El quito la viga de su ojo al decirle, “…Vete, y no peques mas.” (Juan 8:11)

Resumiendo, todos nosotros somos llamados a juzgar entre el bien y el mal, lo santo y lo impio, para mantenernos irreprensibles. Algunos de nosotros somos puestos en una posición de juzgar en referencia a guiar o gobernar. Si estamos en esa posicion, debemos cuidadosamente (con discrecion) cumplir con nuestro llamado. Si no hemos sido llamados a una posición de gobernar por derecho divino, el juzgar a otros cristianos solo debería ser viniendo de un corazón puro, sin una paja en nuestro propio ojo, sin una piedra en nuestra mano, y con gran refreno y precaución.

Las primeras palabras del pasaje del juicio son: “No juzguéis,” pero para que no hagamos el “No juzgar” el Onceavo Mandamiento, Jesús termina este pasaje mencionando nuestra necesidad de ser perfectos para que podamos, con juicio justo, ayudar a otros hacia la perfección.

miércoles, 12 de agosto de 2009

EL INTERESANTÍSMO VOCABLO GRIEGO ‘APANTESIS’ (LA REUNIÓN O ENCUENTRO CON JESUCRISTO) QUE DESTRUYE LA TESIS DEL RAPTO SECRETO



Es la creencia de los dispensacionalistas de que Cristo vendrá por segunda vez para raptar en secreto a su iglesia al cielo antes de la gran tribulación. Sin embargo, la Biblia y el Griego no admiten esa posibilidad. ¡He aquí la contundente evidencia que dejará callados a muchos pre-tribulacionistas!

La palabra Griega para "ENCUENTRO" usada en 1 Tesalonicenses 4:16 es ‘apantesis’. Según II Tim.3:16, cada Palabra de Dios es inspirada y soplada por Él, como tal, esa palabra particular es importante. Esta misma palabra es usada en sólo otros tres sitios en la Escritura. La primera vez que es usada está en Mateo 25:6 en donde leemos, "... en la medianoche el grito sonó: ¡aquí está el novio! Salgan para encontrarse con (apantesis) él" (paréntesis añadido). [Note, ver también verso 1 en algunos textos.] La historia entera en los versos 1-13 revela que las vírgenes habían estado esperando aparecer al novio. Cuando Él apareció, ellas lo encontraron y lo escoltaron al pasillo del banquete. Ellas no volvieron con él al lugar del cual él vino (cielo). El novio no cambió de dirección, en un curso inverso después de que las vírgenes que esperan lo encontraron. ¡Mejor dicho, él siguió viniendo en la dirección original de la cual él había comenzado! Las que cambiaron la dirección fueron las vírgenes. Lo que hace este registro doblemente importante para la cuestión a mano es que esta parábola está directamente relacionada con la venida del Hijo de Hombre como está establecido en Mateo 24:39.

El segundo uso está en Hechos 28:15 en donde vemos la misma connotación. "…de donde, oyendo de nosotros los hermanos, salieron a recibirnos (apantesis) hasta el Foro de Apio y las Tres Tabernas; y al verlos, Pablo dio gracias a Dios y cobró aliento " (paréntesis añadido). Los versos 11-16 nos dicen que los hermanos en Roma habían oído que Pablo venía y ellos salieron para encontrarlo. Después de que ellos lo encontraron, ellos no volvieron a Cesarea con Pablo (que era su lugar del comienzo de este viaje). Pablo no cambió de dirección después de que los hermanos que lo esperaban lo encontraron; mejor dicho, él mantuvo su curso a Roma. Quiénes cambiaron de dirección eran aquellos que lo encontraron.

La tercera y última vez que ‘apantesis’ es usada está en Juan 12:12-13. (Nota: algunos manuscritos Griegos muestran una diferencia de una letra entre esta palabra y la que es usada en 1 Tes.4:16. La diferencia está en la primera letra que es por qué no es mostrada como que es la misma palabra en la Concordancia de Strong. Sin embargo, el texto del Griego Nestlé lo muestra como la misma palabra. No trato de confundir la cuestión; mejor dicho, intento ser completo en este análisis.) Los versos 12-13 en el capítulo 12 de Juan leen como sigue: "al día siguiente la gran muchedumbre que había venido para el banquete oyó que Jesús estaba en Su camino a Jerusalén. Ellos tomaron ramas de palma y salieron para encontrarlo (apantesis) gritando "¡Hosanna!" (paréntesis añadido).

El mismo registro en Mateo 21:1-11; Marcos 11:1-11 y Lucas 19:28-41 dejan claro que aquellos que salieron de Jerusalén para encontrarlo lo escoltaron atrás a Jerusalén y no atrás a Bethania. Cuando ellos lo escoltaron ellos comenzaron con júbilo a servirlo (Lucas 19:37). Creo que haremos la misma cosa cuando lo “encontremos". Ha sido declarado por algunos eruditos en Griego que esta palabra Griega particular es usada para describir la bienvenida oficial de un dignatario recién llegado. Aquellos que dan la bienvenida al funcionario cambiarían su dirección después de la reunión y luego lo escoltarían atrás a la ciudad de la cual ellos habían venido, no atrás a su lugar de origen (ver Moulton, Gramática del Testamento Griego, Volumen 1, p.14).

Para describir un tipo diferente de encuentro los Griegos tienen otra palabra diferente. Un ejemplo de esto es encontrado en Mateo 8:34 que nos dice que "la ciudad entera salió para encontrar a Jesús." La palabra Griega usada allí es ‘sunatesis’. En este caso Jesús había echado una legión de demonios en una manada de cerdos que entonces escaparon a un acantilado en el mar. La ciudad estuvo disgustada y salió para encontrar a Jesús. Cuando ellos lo encontraron ellos se quedaron allí y hablaron de la situación con Él. Ellos no fueron a ninguna parte con Él.

Para un ejemplo que muestra a un grupo de gente que encuentra a un individuo solo, y luego vuelven con aquella persona atrás al lugar del cual comenzó el viaje de aquella persona, ver Marcos 14:13 y Lucas 22:10. Allí Jesús había instruido a Sus discípulos de ir y prepararse para la Pascua de los judíos. "El les dijo: He aquí, al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro (Gr. apantao) un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle hasta la casa donde entrare..." En este caso el grupo (los discípulos) sigue al individuo (el siervo que lleva el cántaro de agua) atrás al lugar del cual el siervo comenzó. Apantao describe una reunión entre un individuo y un grupo en donde el individuo reversa la dirección y vuelve al lugar del cual él vino. Por otra parte, ‘apantesi’s describe una reunión entre un individuo y un grupo en donde el individuo sigue su viaje después de que ocurre la reunión.

Note con cuidado que nuestro levantamiento para encontrar al Señor en el aire, como está explicado en 1 Tes.4:16, describe el tipo de reunión en donde un grupo de gente encuentra una entidad sola. Entonces, si el grupo iba a volver al Cielo con Jesús después de que Él cambió la dirección, la palabra griega para 'encontrar' usada debería haber sido ‘apantao’ en vez de ‘apantesis’. Cada otra vez que la palabra apantesis es usada en la Biblia, es para describir una reunión en donde el grupo reversa la dirección y escolta al visitante quién sigue viniendo en la dirección de la cual él comenzó. No hay ninguna justificación para dar un sentido diferente a aquella palabra cuando ahora aparece en 1 Tes.4:16.

Este concepto de la lengua Griega que tiene varias palabras donde en cada una expresa un aspecto diferente de algo para el cual la lengua castellana tiene sólo una palabra no es única para la palabra "encontrar".
Creo que es correcto que la Versión Reina Valera vierta la palabra ‘apantesis’ de 1 Tesalonicenses 4:16, no simplemente como “encuentro”, la cual podría ser confusa en nuestro idioma, sino “recibir”. Es decir, que los santos reciben al Señor en el aire para conducirlo a la tierra, sin que él reverse su dirección al cielo.

Un ejemplo aleccionador sobre el vocablo “recibir” lo tenemos en Génesis 19: 1,2 cuando leemos que Lot recibe a los mensajeros de Dios: “Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos, y se inclinó hacia el suelo, y dijo: Ahora, mis señores, os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo y os hospedéis, y lavaréis vuestros pies; y por la mañana os levantaréis, y seguiréis vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la calle nos quedaremos esta noche”. Así que Lot no recibe a los mensajeros de Yahweh para volar con ellos al cielo, sino para ser el acomedido hospedador de estos insignes anfitriones.







domingo, 9 de agosto de 2009

JAIMITO NERD REFUTA A SU PADRE TRINITARIO UN ARGUMENTO REBUSCADO QUE SE USA COMUNMENTE PARA PROBAR LA DEIDAD DEL HIJO


Querido Jaimito, hay un pasaje que es harto conocido y presentado por mis correligionarios Trinitarios para probar que el Dios de la Biblia es Tres Personas distintas y un solo Dios verdadero…¿y cuál es ése pasaje clave, papito querido?...bueno Jaimito, es el de Isaías 6:3, que dice: “Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria”...¿y dónde está la prueba allí, papito, de un Dios Trino?...Bueno, hijito, ¿no ves que se dice que Jehová es tres veces santo?...Pero papi, si eso es verdad, entonces Jehová es 3 Personas (Jehová Padre, Jehová Hijo, y Jehová Espíritu Santo), porque claramente Isaías dice que Jehová es tres veces santo…Así que te pregunto, papi, ¿crees realmente que Jehová es tres personas santas distintas, pues que yo sepa, no hay Trinitario alguno que diga que el Espíritu Santo es Jehová? Esteeeee… bueno… no hijito… ¿Pero por qué es tres veces santo y no dos, o cuatro, o diez, Jaimito?... Bueno, papi, primero te diré que el número 3 aparece 467 veces en la Biblia, y entre sus signficados está el de "totalidad" o "completo". Creo que en este caso en particular simplemente se da para enfatizar Su total o completa santidad y punto. Es lo mismo que ocurrió en el relato el lienzo que bajó tres veces con los animales inmundos de Hechos 10:11-16, y que dice: "y vio el cielo abierto, y que descendía algo semejante a un gran lienzo, que atado de las cuatro puntas era bajado a la tierra; en el cual había de todos los cuadrúpedos terrestres y reptiles y aves del cielo. Y le vino una voz: Levántate, Pedro, mata y come. Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás. Volvió la voz a él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. Esto se hizo tres veces; y aquel lienzo volvió a ser recogido en el cielo". En este evento seguramente nadie pensaría que el lienzo fue bajado del cielo primeramente por el Padre, luego por el Hijo, y finalmente por el Espíritu Santo. Lo más probable es que ese linzo fue bajado tres veces para recordar y recalcar la importancia del mensaje completo que se estaba dando, y ése era que nadie puede llamar inmundo lo que Dios limpió...muy interesante, Jaimito...muy interesante... en realidad no me había puesto a meditar en tus claros argumentos...me imagino, papi, y seguramente que muchos "trinitercos", tampoco. Pero veamos, papi, otro evento en las Escrituras. Cuando Jesús exclamó en la cruz (Mr. 15:34): “Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío (dos veces), ¿por qué me has desamparado?, debemos, papito, concluir que Dios es una “Binidad” (dos Dioses distintos ) y no una Trinidad?...pues, creo que no, Jaimito...Eso mismo pienso yo, papi. Así que espero que ya no presentes más ese pasaje de Isaías como prueba De una Deidad Trina, porque estarías haciendo de Jehová un Dios Trino, cuando en realidad Yahweh es una sola Persona. Recuerda que el Salmista escribió: "Y conozcan que tu (singular) nombre es Jehová; Tú solo (singular, no “ustedes”) Altísimo sobre toda la tierra"….gracias por la aclaración, Jaimito…¿y ahora quién más podrá enseñarme del unitarismo bíblico?...Yooooooooo, el chapulín apologista…Yupi…¡Qué suerte!


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